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domingo, 26 de septiembre de 2010

SAN ROQUE

La parroquia rural de San Roque cuenta con una riqueza cultural importante la cual es expuesta a nivel nacional e internacional; en esta parroquia sus habitantes en su mayoría representan a la raza indígena los cuales se dedican a la elaboración de artesanías también los hombres del pueblo se dedican a la elaboración del barro y la recolecta de la cabuya por lo que aparece los tradicionales telares con la producción de ponchos, tapices, chalinas y sacos artículos que son expuestos en la feria de Otavalo.


Antiguamente, en el año 1802 se la conoció con el nombre de Santa Martha y fue un pequeño caserío perteneciente a Otavalo; luego del terrible terremoto que azotó a Ibarra el 16 de agosto de 1868, tomó el nombre de San Roque y pasó a pertenecer al cantón Ibarra. Alcanzó entonces un importante desarrollo y mediante ordenanza municipal del 7 de agosto de 1898 fue creada como parroquia civil. Finalmente -el 12 de febrero de 1938-, al cantonizarse Antonio Ante pasó a formar parte de esa nueva jurisdicción.

Sus terrenos son muy fértiles y están cubiertos por extensos cultivos de maíz, cebada, trigo, arvejas, morocho, avena, lentejas, habas, etc.

La parroquia rural de San Roque atrae así mismo a un gran número de turistas durante el mes de junio y que en este mes se dan las famosas fiestas del Inty-Raymi que son dadas en agradecimiento a la pacha-mama por los frutos dados durante el periodo de cultivo de las tierras. La fiesta del Inty-Raymi dentro de nuestro país y especialmente en la cultura indígena tiene un alto grado tradicional ya que el maíz que originalmente tiene sus raíces en México se convirtió durante muchos años en el principal producto de alimentación para nuestros pueblos, es por esto que el maíz es el protagonista de esta fiesta.

San Roque está a una altura promedio de 2450 m.s.n.m. con una temperatura media de 14ºC a una distancia de 4Km al sur de la ciudad de Atuntaqui.



IMBAYA

La parroquia de Imbaya hasta 1945 se le conoció con el nombre de San Luis de Cobuendo. Antes de la cantonización de Atuntaqui era un caserío perteneciente a la jurisdicción de la parroquia de San Antonio. En 1938 con el decreto de cantonización Cobuendo quedó incluido en el territorio del nuevo cantón Antonio Ante en calidad de anejo perteneciente a la parroquia de San José de Chaltura. Pero en enero de 1945 el Caserío San Luis de Cobuendo fue elevado al rango de parroquia civil con el nombre de Imbaya, mediante ordenanza municipal dictada el 23 de enero y aprobada por el ministerio de Gobierno el 21 de febrero del mismo año.


Su clima es cálido y uno de sus atractivos principales son las moliendas que existen en esta zona.



También puedes disfrutar de un buen fin de semana en la Hostería Agustín de propiedad del futbolista Agustín Delgado.

CHALTURA

Parroquia de Antonio Ante localizada a 15 min de Ibarra. Pasando la vuelta de bellavista por la panamericana, se encuentra la entrada a San José de Chaltura y a 5 min usted ya puede encontrar restaurantes de comida típica: cuy, conejo, pollo, carnes, parrilladas, el restaurant EL CHOZON es uno de los más famosos.


La palabra Chaltura es de origen Quechua y significa “Plano Bajo” como se muestra efectivamente dentro de la gran llanura que constituye el Cantón Antonio Ante, con una altitud de 2.340 metros sobre el nivel del mar y con un clima templado de 16° promedio de temperatura, que favorece a la producción agrícola, frutícola, pecuaria, ganadera y actualmente agroindustrial y turística.

También es digno de mencionar la granja “La Pradera”, con 27.3 hectáreas, la misma que en la actualidad ha pasado a manos de la Universidad Técnica del Norte y es utilizada para el estudio de los 700 alumnos de la Facultad de Ciencias Agropecuarias y Ambientales.

Este predio era propiedad de la familia Andrade Mantilla, pero ahora está en manos de la Universidad. Para desarrollar la agricultura y lo pecuario es un espacio bastante reducido, pero los estudiantes y docentes de Ciencias Agropecuarias y Ambientales, optimizan recursos y los resultados están a la vista.

En la granja habitan dos majestuosas avestruces. Un huevo de estos ejemplares puede alimentar hasta a 20 personas. Aunque estas especies no son vistas como un negocio, son el atractivo principal. 


 

NATABUELA

Después de haber hecho un pare en la historia y belleza de mi ciudad natal Andrade Marín, seguimos este mágico recorrido por la Provincia de Imbabura, con la parroquia de Natabuela.


San Francisco de Natabuela se ubicada a 3 Km. de la ciudad de Atuntaqui, dirección norte, en la parroquia rural de su mismo nombre.

El clima es templado seco con una temperatura promedio anual de 18º C. Invierno: Noviembre-Febrero y Verano: Marzo-Octubre.

Etnia:

El varón con sus pantalones blanquísimos casi hasta los tobillos, con su alba blusa cuyas anchas mangas llegan a los codos, con su poncho de vivos colores y su sombrero de gigantesca y arremangada falda con una cinta de color vivo, generalmente rosa intenso.


Ha olvidado ya el quichwa y su lengua materna es la castellana.

La mujer no es menos limpia y aseada: un anaco negro de lana pende de su cintura, todo su cuerpo robusto hecho para la noble función de la maternidad está cubierto por una limpia y blanca camisa, bordada en su corpiño con flores de colores y matices diversas que lo diferencian de otras culturas de la misma provincia de Imbabura. Áureas cuentas adornan su cuello y brazaletes de coral sus muñecas.



Cubre su espalda con un mantón blanco de fuerte lienzo, y en su cabeza exhibe un sombrero semejante al de su marido pero de diferente forma. Así se lo mira hoy en su parroquia.

Fiestas:

La más importante las Fiestas del INTI RAIMI (Fiesta del Sol) desde el 22 al 28 de Junio, fiestas propia del pueblo indígena, previa a las cosechas. Ritos, algarabías y agradecimientos al astro sol por su benevolencia para con la creación y el mantenimiento de la vida. Toda la comunidad, expone sus mejores galas e interpretaciones musicales, designan a las reinas de la comunidad llamadas ÑUSTAS. INTI ÑUSTAS (Reinas del Sol), SARA ÑUSTAS (Reinas del maíz), etc.

Merece especial atención uno de los barrio que en la actualidad a progresado mucho y es el barrio de los Ovalos.

Los Ovalos, barrio rural de la parroquia Natabuela, del cantón Antonio Ante, de la provincia de Imbabura, es otro de los maravillosos lugares que podemos encontrar en nuestro lindo Ecuador.

Es una comunidad legalmente constituida que está regida por un cabildo democráticamente elegido, y además sus pobladores han conformado varias instituciones como la Asociaciones, y varios clubes deportivos, así: 5 de Abril, Los Ovalos, 16 de Julio, etc., constituyéndose éste en el barrio más grande de la parroquia con alrededor de 500 núcleos familiares, y en el cual se desarrollan de manera anual varios eventos culturales indígenas, el más importante de éstos es el baile de San Pedro o los conocidos San Juanes que se llevan a cabo todos los 30 de Junio de cada año.

Desde el año de 1960 la plaza central del barrio ha sido el sitio de encuentro de varias comunidades indígenas que hacen gala de sus tradiciones ancestrales con mestizos y varios turistas extranjeros que intentan incluirse a los grandes grupos de danzantes; es aquí entonces el mejor lugar donde podemos encontrar y admirar toda la variedad de vestimentas y culturas que nuestro cantón y provincia tienen.

Es claro que el baile de San Pedro no es el único suceso cultural que aquí se lleva a cabo, también las fiestas patronales y varios eventos religiosos se desarrollan a través del año, y cada uno de éstos concentra cantidades admirables de personas, tanto de la localidad como de varios pueblos aledaños que acuden a admirar la tradicional quema de la chamiza y del castillo y tantos otros acontecimientos que en cada uno de éstos se dan.


Otras particularidades que tienen igual importancia a la cultural en el barrio, es por una lado la artesanal, ya que aquí gran parte de madres de familia se dedican al bordado, creando con sus manos hermosas obras de varios colores y formas que dan lugar a únicas y magníficas prendas de vestir; y claro, la gastronomía, ya que aquí se elaboran diariamente en la mayoría de casas, el delicioso hornado, el mote, los que se son vendidos en los diferentes mercados de la provincia, volviéndose esta actividad en la principal fuente de ingresos para muchas familias, a parte de la albañilería y la agricultura, que complementan el quehacer diario de las mismas.


No se puede dejar de lado la majestuosidad del Taita Imbabura, mismo que cobija éste cálido y amable barrio. En sus faldas podemos encontrar todavía vegetación nativa en abundancia, y una fauna aunque casi endémica, sorprendente.

Los caminantes aventureros que andamos por éstos senderos somos los únicos testigos de estos hermosos paisajes, además de que, llegar a la cumbre del Taita es una experiencia única e inolvidable y que no necesita de mayor preparación ni equipamiento.

En este pequeño rincón mágico empotrado en las faldas del cerro "Taita Imbabura" los mitos y las tradiciones se conjugan, siendo parte del diario vivir de la cálida gente que aquí habita. Pueblo de hombres y mujeres luchadoras y emprendedoras que se niegan a dejar de lado lo que por herencia han recibido de sus antepasados (sus costumbres)

La parroquia también tiene su gastronomía y sus principales comidas típicas son: el cuy, la fritada y el choclo con queso los mismos que los puede degustar el visitante al paso por la vía panamericana, también cuenta con una hostería (Hostería Natabuela) la misma que es muy conocida a nivel nacional e internacional.

NOTA: La información sobre el barrio Los Ovalos tomado del blogger, Los Ovalos - un rincón más? , administrado por buelvaz


jueves, 10 de diciembre de 2009

LAS TOLAS

Las tolas son construcciones hechas por aborígenes mediante considerables hacimientos de tierra muy variada.

Diversas clases de Tolas.- Sería largo enumerar las clases de Tolas que existen en el Ecuador, tan solo es necesario decir o describir las principales que, según el histórico Jacinto Jijón, puede reducirse a once principales.



Vista posterior de “Orosco-Tola”

Pero creo que interesa a que clase pertenecen las lomas de Pailatola, Oroscotola y Pupotola, las cuales son las más grandes de Antonio Ante. Veamos lo que dice el Señor Jacinto Jijón, en los “Estudios de prehistoria Americana” al referirse a la loma de Pailatola. “El montículo conocido en Atuntaqui con el nombre de Pailatola, pertenece a la tercera clase, es una inmensa construcción, en forma de pirámide truncada, de 80 metros de lado en la base, de 22 metros de altura, 50 en cuadro en el plano superior, el cual lleva en el centro una depresión circular de 6 metros de profundidad y 40 de diámetro, semejante al cráter de un volcán; en el medio del lado sur hay una rampa de 120 metros de largo y de 25 de acho en su base, que termina junto a un riachuelo.

La loma de Pailatola es en forma de una T y en su cima es de superficie cóncava”. Al hablar de las lomas de Oroscotola y Pupotola, dice: “A la octava variedad pertenece una tola de la hacienda San José de forma elíptica; pero la forma más común es la piramidal, a la que pertenecen los 2 montículos más grandes que se conocen en el Ecuador: Oroscotola y Pupotola. La primera es de 40 metros de altura, 150 metros de largo el lado mayor de la base, 120 el menor 97 y 75 los de la plataforma; midiendo la segunda 30, 120, 110, 75 y 70 respectivamente, separadas entre sí por unos 20 metros”.

Las lomas de Oroscotola y Pupotola, están ubicadas en la parroquia de Andrade Marín. En la actualidad, la loma Oroscotola esta convertida en cementerio de la parroquia, es de suma necesidad el hacer una ligera inspección de esta loma tan histórica. Como opina González Suarez.


Vista de “Pupo-Tola”
González Suarez dice que el nombre de “tolas” era el mismo con que los Caras designaban a estos hacimientos de tierra; atribuye, pues, a los Caras la construcción, llamándoles el pueblo de los “túmulos”. Manifiesta que estos “monumentos fúnebres”, dependían de la dignidad del muerto; de acuerdo a ello amontonaban la cantidad de tierra. Según la opinión del Padre Velasco Jesuita, las tolas vienen solo de la segunda mitad del siglo XV y al hablar de la batalla de Atuntaqui, dice: “En dicha batalla Cacha perdió su reino, y la vida y la inmensa llanura se pobló de más de 12000 tolas unas mayores que otras, según la costumbre de los Caras”.

martes, 8 de diciembre de 2009

ANTONIO DALMAU PEDRÓ

BIOGRAFIA


El Señor Antonio Dalmau Pedró nació en Barcelona – España, el 27 de Enero de 1877, habiendo sido sus padres Don Francisco Dalmau y Doña Tersa Pedró, hizo sus estudios en la misma ciudad de Barcelona. Contrajo matrimonio con la señora Doña mercedes Llopart Milá, con quien tuvo 7 hijos.

Su primera actividad fue el comercio en el establecimiento que tenía su padre en la Plaza Real de Barcelona, bajo el nombre de “Dalmau y Sanz”, sucesores de la casa Camps.

Este negocio se liquidó al fallecimiento de su padre. Entonces fue contratado por la firma “Armenteras”, una casa exportadora para viajar por Sur América y es así como llega hasta Argentina, Chile, Perú y Ecuador, en donde decidió quedarse después de haberlas bellezas naturales de nuestro país, la cordialidad de sus gentes y especialmente la hermosura de la Provincia de Imbabura.

Junto a su hermano Francisco decidieron fundar la fábrica “La Joya”, en Otavalo, que fue una de las primeras fábricas textiles del Ecuador. Posteriormente fundaron la Industrial Algodonera S.A. y esta compañía estableció la fábrica de Ambato y posteriormente, en la parroquia urbana de Andrade Marín “La fábrica Imbabura” fundada en el año de 1924 donde se desempeño como gerente durante su construcción y desarrollo industrial, el mismo que se inicio a partir del año 1927.

Además de estas importantes obras y por lo costoso de obtener en aquella época la energía eléctrica, también se inicio con la construcción de la Planta Eléctrica la misma que sirvió para suministrar la tan apreciada energía a la fábrica.

Aparte de la obra material, lo más destacado de Don Antonio Dalmau es el aspecto humanitario, su carácter apacible y tranquilo, su incansable afán y su gran amor a la obra que se le había encomendado.

En el año de 1929, junto a su hermano Francisco fundaron los almacenes “El Globo” de Quito, con sucursales en Ibarra, Tulcán y Guayaquil, lugar este último donde tuvo que residir los últimos años de su vida debido delicado estado de su salud y donde se encuentran sus restos mortales.

UN PARADIGMA DE TRABAJO Y BONDAD


Para las presentes generaciones, sobre todo, para la niñez y juventud es difícil encontrar ejemplos positivos, líderes a quienes seguir; realmente ya casi no existen hoy en día.

De ahí que es necesario hacerse una retrospección en el tiempo y buscar a quienes las obras, las realizaciones y la permanencia y prosperidad centenaria de las mismas digan del tesón y de la inteligencia, de su visión a través del tiempo y de su trabajo inagotable de quienes las han realizado.

El Señor Antonio Dalmau, siendo un europeo, un español próspero de su tierra legendaria y misteriosa, dejando su Madre Patria, viene a fundar no solo una, sino que varias industrias que dan trabajo, adelanto y prosperidad permanente a familias y a pueblos enteros, en el Ecuador.

Ambato, Guayaquil, Otavalo, Atuntaqui, son beneficiados ampliamente con las diferentes sucursales de la gran “INDUSTRIA ALGODONERA”. Seguramente la belleza del paisaje y más que eso, la nobleza, la honorabilidad y el espíritu de trabajo de los imbabureños atrajeron la atención del Señor Antonio Dalmau Pedró, quien se convirtió en nuestro paradigma del bien y del progreso.

NOTA: Texto tomado del Homenaje a Antonio Dalmau Pedró, escrito por el señor Prof. Abdón Calderón Posso, 21 de noviembre de 1985.

jueves, 2 de abril de 2009

BREVE RESEÑA DE LA FABRICA “IMBABURA"

En el año de 1922 se adquiere los terrenos para la construcción de la primera fábrica y empresa textil de Imbabura y una de las quince Industrias creadas en el Ecuador en la década de los veinte, en 1923 llegan a nuestro país los hermanos Francisco y Antonio Dalmau, empresarios españoles, los cuales fundan y crean la fábrica textil Imbabura y la planta eléctrica con ayuda del ciudadano español Señor Lorenzo Tous. Después del inicio de la obra en el año de 1924 y tras 2 años de construcción, en el año de 1926 apertura sus puertas con el nombre de “Industrial Algodonera S.A.” la segunda factoría de las Empresas Industrial Algodonera S.A., la primera se encontraba ya en funcionamiento en la ciudad de Ambato, la Industrial Algodonera de Imbabura fue una obra de fachada española con manos ecuatorianas dedicada a la producción de telas e hilos a base de algodón 100%, materia prima traída del Valle del Chota, Salinas y Tumbabiro y mas adelante se menciona que incluso se la llego a traer desde el Perú, recordemos que en esa época el medio de transporte fue el ferrocarril.


La maquinaría inglesa y alemana que data del siglo pasado (1900 – 1925) empezó a llegar a nuestro país el año de 1928 vía marítima hasta el puerto de Guayaquil para luego ser transportada vía férrea hasta la parroquia de Andrade Marín en pequeñas piezas que poco a poco daban forma a los grandes telares, hilaturas, tintoreras, etc., para luego de cinco años en 1933 entraran en funcionamiento.


La Gerencia de la factoría estuvo a cargo en un comienzo por el Señor Otto Seifert de nacionalidad alemana, también los Técnicos eran de las mas diversas nacionalidades Francés, Italiano, Español, Alemán, Inglés, los mismos que con el pasar del tiempo iban siendo cambiados por otros o regresaban a sus tierras europeas.

Fue notable el cambio comercial de la zona, el nivel económico del sector se estabilizó, en la parroquia marinense empezaron a surgir pequeñas fábricas de carácter familiar dedicadas a la producción del carbón, leña, talabartería, carpintería, incluso se llegó a producir gaseosas embotelladas, jabón de ropa, caramelos, quesos, etc., los mismos que se expendían los días sábados, en la entrada a la fábrica Imbabura en una especie de mercado, pues el sábado era el día en que los trabajadores de la fábrica cobraban sus haberes semanalmente, a las 11H00 en punto de la mañana sonaba la sirena y los trabajadores salían con sus sobres con el salario semanal, tiempo atrás incluso se realizaba una retreta con la banda de Andrade Marín, convirtiéndose el día sábado en una especie de feria, con música, ventas de comida y productos y el pago semanal a los trabajadores. También los días viernes por la tarde 17H00 solían cobrar sus haberes los trabajadores con horario nocturno, en ese entonces el trabajo en la factoría era duro, un grupo trabajaba el horario diurno hasta las 11H00 del Sábado, mientras que el otro grupo trabajaba el horario nocturno y su pago era a las 17H00 del Viernes. Esta época se la denomina como la época de oro según sus ex trabajadores fue desde el año de 1945 a 1950 en los cuales llegó a su mayor auge productivo y contaba con unos 1200 trabajadores los cuales laboraban como ya explicamos a doble jornada.

La vida no siempre tuvo tintes felices en la factoría, cuenta la historia que también hubo hechos como una huelga que duró cerca de 43 días y se desarrollo por el año de 1948, los trabajadores luchaban por una mejora de sueldos y salarios.

Así tras 5 décadas de trabajo en el año 1963, termina el funcionamiento de la fábrica Imbabura con un hecho sangriento, quizá el más trágico de la historia anteña, es así que un grupo de trabajadores proceden a detener al último Técnico el Señor Don Villageliu de nacionalidad española, el mismo que llegó a la fábrica unos años atrás para impulsar la producción de la factoría, pero fue una verdadera lástima, que en vez de mejorar la producción esta se vió terriblemente afectada, telas de baja calidad, hilos malos, etc., la mercadería se abarrotó en las bodegas de la fábrica por mas de 30 millones de sucres, no tuvieron salida al mercado los productos, lo cual redujo los ingresos para poder pagar a los trabajadores, en primera instancia se pidió a los trabajadores, que se recorten las horas de trabajo a 7 con lo cual el salario se rebajó a la miserable suma de 130 sucres por semana, no conformes con esta situación esta primera acta es reemplazada por otra y se la declaró caduca, en la nueva acta se redujo a 6 horas de trabajo. Luego la empresa pide la liquidación de la factoría, aduciendo que hay demasiados trabajadores y con un fuerte capital acumulado en mercaderías; liquidación que fue tramitada por las autoridades de trabajo de la Junta Militar de ese entonces. Gracias al Departamento de Mediación Laboral del Ministerio de Trabajo, la gestión de los trabajadores y la propia Junta Militar; se firma un Acta Transaccional en la cual consta la salida de la mitad de los trabajadores, previa la indemnización de 250.000 sucres. La empresa incumple este pago, produciéndose estos hechos lamentables.

En las gradas de acceso a la fábrica, tras solicitar el pago de sus indemnizaciones y sin llegar a un acuerdo, uno de los empleados en un momento de ira procede a golpear a Villageliu con un garrote a la altura del cerebro y por la espalda lo que ocasiona que el ojo izquierdo del infortunado se desprenda de su cuenca y todo su cuerpo caiga de bruces rodando por las escaleras hasta llegar al piso en medio de mas golpes, patadas, puñetes de todo el conglomerado presente, para posteriormente amarrarlo y atarlo, arrastrando al español desde la fábrica Imbabura hasta la Plaza de Atuntaqui seguido por mas de un centenar de personas entre trabajadores de la fábrica que seguían golpeando al cuerpo ya sin vida y curiosos que se habían dispuesto a presenciar el trágico acontecimiento.


Al llegar a la Plaza ya había sido objeto de aviso la fuerza pública la misma que al llegar al lugar procedió a detener a los cabecillas del asesinato del español, para posteriormente ser puestos a las órdenes de los jueces, mientras que el cadáver fue llevado a Quito para su sepultura.

Este hecho hizo que la fábrica cerrara sus puertas por alrededor de ocho meses y gracias a las gestiones de las autoridades del Cantón, las fuerzas vivas de la ciudad y los trabajadores, se reabre con la mitad de su capacidad.

En el mes de Julio de 1964 los dueños de esta gran empresa, La Industrial Algodonera S.A. con sus fábricas en Ambato y Andrade Marín, se olvidaron de sus trabajadores, de aquellos que forjaron toda su fortuna, dejándoles abandonados, a su propia suerte, en estas circunstancias el Seguro Social interviene para precautelar sus dineros, por concepto de aportes y prestaciones, haciéndose cargo de los bienes inmuebles y parte de la maquinaria con el respectivo embargo.

El Gobierno Nacional, también entra a formar parte de esta empresa, con algunos millones de sucres, entregados para su funcionamiento, con el único objeto de que sus trabajadores no se queden en la desocupación; también se podría considerar a los trabajadores como terceros accionistas, que reclaman sus derechos laborales que van creciendo a medida que transcurre el tiempo. Con este elemento de capital de trabajo se suponía que una Cooperativa de Producción y Mercadeo podría ser la solución, pero no lo fue.

Ante la paralización y la consecuente desocupación de más de seiscientos trabajadores, jefes y sostén de familia; la Junta Militar del Gobierno dicta el Decreto No. 1899 del 18 de Agosto de 1965, que establece que la Caja del Seguro, designe un interventor y proceda a reabrir la fábrica, pague a los trabajadores las indemnizaciones que en el convenio del 15 de Junio de 1965 estipulaba el Seguro Social. Pero este no cumplió.


El 30 de Septiembre de 1965 se dicta el Decreto No 2101 (reformatorio al 1899) que dispone que la Caja del Seguro Social, otorgue a la empresa, propietaria de la fábrica un préstamo de 2´228.000 sucres, para que esta pague las indemnizaciones laborables, pongan en funcionamiento la empresa, concede el plazo de 48 horas para que la empresa acepte el préstamo y previene que de no aceptado, el Ministerio de Trabajo designe un Interventor. Luego de que la empresa se negara el Ministerio de Trabajo designó como interventor al Ing. Rubén Alarcón.

El Ing. Alarcón reabrió la Fábrica con 250 trabajadores en el año de 1966; al año siguiente se termina la materia prima y para que el Gobierno entregue mas materia prima, se procedió a realizar un paro que duró 9 días, en el se corto el tráfico por la Panamericana, el paro movilizo a todas las Instituciones del Cantón, civiles, religiosas, deportivas y pueblo en general. El Gobierno de Otto Arosemena Gómez se vio obligado a entregar 1´000.000 de sucres en bonos de estado, con lo cual se compro algodón. Sigue la intervención del Ing. Alarcón sin dar una solución definitiva a los problemas. Tras de él 7 interventores mas pasaron por la fábrica pero los problemas no se solucionaron.


Así termina la historia de la Fábrica Imbabura en la década de los 80, quedando abandonada durante los años 90; además de ser objeto de un incalculable robo de sus maquinarias o mejor dicho de parte de estas enormes máquinas las mismas que eran de hierro lo cual atrajo a más de un delincuente con la finalidad de hurtar la maquinaria y venderla seguramente a fábricas de fundición de hierro, todo esto por el total abandono de nuestras autoridades hacia un bien inmueble no solamente anteño sino nacional, porque ahí también esta forjado la historia de nuestro querido Ecuador, en esa gente que lucho por su familia, por su terruño, por su patria, pero como suele pasar en nuestro país lo mejor siempre ha sido el olvido y los errores del pasado sepultarlos con la infamia del olvido.

Esta es también parte de la historia del Ecuador, por eso dedico esta pequeña reseña a aquellos niños y niñas sobretodo anteños para que conozcan sus raíces y sepan su verdadera tradición.

martes, 17 de febrero de 2009

ATUNTAQUI SU HISTORIA
Para entender el por qué hoy en día esta ciudad se ha convertido en una de las más importantes en lo referente a la industria textil, debemos remontarnos a la década de los 20 y precisamente a la parroquia de Andrade Marín que junto a Atuntaqui son las 2 parroquias urbanas del cantón Antonio Ante.




La fábrica Imbabura ubicada en la parroquia urbana de Andrade Marín, en un sector estratégico del Cantón Antonio Ante, Provincia de Imbabura, pues se la construyo junto a la estación de ferrocarril, hecho que ayudó en primer lugar, a la fácil transportación de la maquinaria procedente de Alemania e Inglaterra, traída vía marítima hasta el puerto de Guayaquil, para luego ser transportada vía férrea hasta la parroquia Imbabureña en pequeñas piezas que poco a poco daban forma a las colosales maquinarias traídas desde el otro extremo del Atlántico y en segundo lugar para una fácil transportación de sus productos los cuales eran diversos como hilos, telas, cardas, etc., los cuales se convirtieron en los más cotizados a nivel de Ecuador y del sur de Colombia y todo esto con la ayuda de la “Gran Obra de Alfaro” el “Ferrocarril Ecuatoriano”.



Este hecho trajo consigo un desarrollo comercial a gran escala, convirtiéndose desde el año 1926, año en que abre sus puertas para la elaboración de hilos y telas de algodón, en el soporte económico del sector, pues, en ella trabajaban gran cantidad de empleados de las parroquias de Atuntaqui, Andrade Marín, San Roque, Natabuela, Chaltura y de los cantones de Otavalo y Cotacachi; además se debe mencionar que la prosperidad textilera del sector trajo consigo otros tipos de desarrollo económico en pequeñas fábricas familiares, sobre todo en la parroquia Marinense, es así que se empieza con la elaboración de refrescos (colas) de sabores embotellados, caramelos en envolturas plásticas, jabones para el lavado de ropa, también se debe mencionar que el espacio de ingreso a la fábrica se convirtió en el mercado popular los días sábados al mediodía y luego en la tarde de los viernes a raíz de la disposición de trabajar 40 horas a la semana, día que los trabajadores realizaban su cobro semanal, la fábrica Imbabura además construyó un sin número de inmuebles los mismos que se destinaban a las familias de los gerentes y técnicos para su convivencia, casas que hoy en día no existen; la fábrica fue la base primordial para el desarrollo de este cantón y por que no decirlo de la provincia y quizá de una buena parte del país; contaba con bosques que hasta hoy se conservan aunque en mal estado, vertiente de agua pues se construyo un vía ducto especial desde una fuente de agua ubicada en el misma parroquia denominada “el ojo”, para que no faltara el preciado líquido, utilizado de manera cotidiana sobre todo para el sector de la tintorería; desarrollo que tubo un trágico fin a mediados de la década de los 60, pues los trabajadores de la misma agobiados por el no pago de sus haberes deciden asesinar al Técnico de la fábrica, hecho que termina con la detención de muchos de los trabajadores y una impresionante reducción de la producción la misma que se siguió manteniendo hasta la década de los 80 pero en un 10% de su capacidad operativa. A partir de entonces la fábrica cierra sus puertas.

Es así que los Anteños por historia y tradición somos textileros y es así como empieza a surgir esta labor en el terruño atuntaqueño, quizá el destino destruyó una de las más magnas obras de la década de los 20 de nuestro país, pero enraizó su trabajo en estos hijos de Cacha, los mismos que tuvieron solo que esperar una década para darse cuenta de su potencial y empezar a explotarla. Hoy en día la industria textil se alza grande en Atuntaqui y Andrade Marín pero la primera es la que mas glorias se la lleva, pues, se ha convertido en una ciudad vitrina en la cual se exponen su trabajo para los turistas nacionales y extranjeros y sus textiles son hoy por hoy muy cotizados a nivel nacional e Internacional.


Esta identidad tiene como razón de ser un hecho histórico ocurrido el 6 de mayo de 1924, es aquí cuando inicia la pujanza al desarrollo comercial del cantón y la provincia, en ese día se produce la colocación y bendición de la primera piedra de la fábrica textil “Imbabura” hoy en día considerada “Patrimonio cultural de la nación”.

sábado, 23 de agosto de 2008

ANTONIO ANTE
El cantón Antonio Ante es una Tierra Histórica de cuya cultura Antigua son testimonios las Tolas funerarias, ceremoniales y habitacionales, y de época colonial las iglesias que guardan tesoros de arte.

Su ciudad principal es Atuntaqui donde la actividad predominante es la textil y que la ha convertido en el centro de la moda del país, así como las actividades cultural, artesanal y gastronómica.

Geográficamente se encuentra en el centro de la Hoya de Ibarra, es el cantón más pequeño de la provincia. Goza de un clima agradable y, posee tierras fértiles aptas para el cultivo de cereales y legumbres por lo que se le considera "El granero de Imbabura".

CABECERA CANTONAL: Atuntaqui

UBICACIÓN: Noroeste de Imbabura, 12 Km. al Sur Oeste de Ibarra

LIMITES:
Norte: Cantón Ibarra
Sur: Cantón Otavalo
Este: Cerro Imbabura
Oeste: Cantones Cotacachi y Urcuquí.

SUPERFICIE: 83.10 Km. 2

POBLACIÓN: 36.174 hab. (Urbana 17.772; Rural 18.375)

PARROQUIAS: Urbanas: Atuntaqui y Andrade Marín Rurales: San Roque, Chaltura, Natabuela, Imbaya.

ALTIUD MEDIA: 2360 m.s.n.m.

RELIEVE: Vasta y larga llanura ubicada a lo largo de las faldas del volcán Imbabura.

IDIOMA: Español y Quichua

GRUPOS ETNICOS: Mestizo e indígena .

TEMPERATURA: 16°C

CLIMA: Templado

Rincón Imbabureño progresista, históricamente representativo por ser la cuna de Duchicelas y Caras, escenario de la sangrienta lucha en la que muriera Cacha sucediéndole su hija Paccha.

Se le atribuye la reminesencia geográfica histórica de la región norte del Ecuador. Sus campos multicolores fueron el lugar de verano del Inca o Emperador y su séquito.

ARQUEOLOGIA:

TOLAS
Perteneciente a los períodos de Integración y Tardío, se han encontrado diseminadas en el sector evidencias arqueológicas que guardan historia de pueblos pasados. Se lo llama el pueblo de las Tolas y las funciones de estas fueron diversas: funerarias, ceremoniales o habitacionales, en este conjunto se destacan las más grandes como son: Pailatola, Orozcotola y Pupotola que atraen la atención de arqueólogos e investigadores.

La “Orozco-tola”, casi una colina por su enorme volumen de tierra en cuya cima plana se ha construido el cementerio de la parroquia urbana de Andrade Marín. Conserva la tradición de que su seno es el sepulcro del héroe más real que legendario, el Shyri Cacha.

La de “Pupo-tola”, contigua a la anterior pero de menor proporción, de líneas armoniosas y formas redondas, nos habla del sentido artístico que tuvo el pueblo de los Atuntaquis o Tontaquis en la construcción de tolas. Sepulcro de la Reina Pacha hija del Rey Cacha; como podían estar alejados dos personajes reales que se amaron tanto, deberían estar juntos en la muerte como lo prueban sus tumbas reales unidas frente a frente.

La “Paila-tola” nombre que relaciona a la forma de una paila, ya que su cima es de superficie cóncava. El tambor de guerra, a cuyos pies se extendía la plaza de armas, donde los héroes de Atuntaqui, Otavalo, Caranqui, Cotacachi (de Imbabura toda) sembraron el germen prolífico de nuestra nacionalidad. Es la sagrada representación de la batalla de Atuntaqui.

Estas tolas entre otras, conforman un complejo que son el valor máximo que tiene Atuntaqui en la Historia Nacional, y por esto, además de su constante superación en camino franco hacia el progreso, es por mil títulos, ¡inmortal!

GASTRONOMIA:

Parte importante de la cultura de Antonio Ante es la gastronomía: la exquisita y tradicional “fritada de Atuntaqui”, los sabrosos y crujientes “cuyes de Chaltura” platos que acompañados de mote, tostado, choclo, papas, deleitan los paladares más exigentes y dan a conocer a su vez el potencial agropecuario del cantón, como es la producción del maíz y sus heterogéneos productos resultado de una cosecha en un estado diferente. No en vano, González Suárez aseveró la traducción de la palabra “Atuntaqui” como “Granero Grande”.

FRITADA

Es un delicioso plato típico, compuesto de carne de cerdo frita, hasta tomar un tono dorado y consistencia seca, acompañado de maíz tostado, papas con cáscara, mote y ají.

HELADOS DE CREMA

Elaborados a base de fruta fresca y crema de leche.

SUSPIROS Y MOJICONES

Golosinas propias del cantón.

CUYES

Plato tradicional de Chaltura y Natabuela, consistente en el conejillo de indias asado o frito con aceite, acompañado de papas, tostado y ají.

ETNIA:

LOS NATABUELA
Conocida por el hermoso, vistoso y peculiar traje de sus habitantes posiblemente mitimaes, que la diferencian del resto de las comunidades imbabureñas, sus mujeres se dedican a la producción artesanal de bordados.

Natabuela se Ubica a 3 Km. de la ciudad de Atuntaqui, dirección norte, en la parroquia rural de su mismo nombre.

De tipo fuerte y hermoso, gallardo por su mediana estatura, de piel poco cobriza, limpio en sus vestidos, es el de Natabuela. Dedicado a las labores agrícolas y otros menesteres, ha conseguido una relativa independencia económica. En días festivos viste llevando sus zaragüelles blanquísimos casi hasta los tobillos, con su alba blusa cuyas anchas mangas llegan a los codos, con su poncho de vivos colores y su sombrero de gigantesca y arremangada falda, fabricada de fieltro apretado y endurecido. Con una cinta de color vivo, generalmente rosa intenso, ata los cabellos de su larga cabellera.

Ha olvidado ya el quichwa y su lengua materna es la castellana. Su mujer de facciones agradables, no es menos limpia y aseada: un anaco negro de lana, pende de su cintura arrogante y todo su cuerpo robusto, hecho para la noble función de la maternidad, cubierto por limpia y blanca camisa, bordada en su corpiño con flores de colores y matices diversas que lo diferencian de otras culturas de la misma provincia de Imbabura. Áureas cuentas adornan su cuello y brazaletes de coral sus muñecas. Cubre su espalda con un mantón blanco de fuerte lienzo, y en su cabeza exhibe un sombrero semejante al de su marido pero de diferente forma. Así se lo mira hoy en su parroquia y en diferentes lugares del cantón.

ARTESANIAS Y TEXTILES:

SAN ROQUE
En base a cabuya, que es una fibra resistente que se extrae de la planta autóctona llamada "penca", se elaboran costales, artículos decorativos y el calzado del indígena denominado alpargata.

ATUNTAQUI
La industria textil es la actividad predominante que ofrece una variada producción de tejidos, ropa confeccionada en algodón de hermosos diseños y colores comercializados a precios cómodos, convirtiéndola en una ciudad progresista y económicamente activa que actualmente se ha convertido en el centro industrial de la moda.